¿CÓMO PODEMOS IDENTIFICAR Y EVITAR A LOS MANIPULADORES?

hqdefaultLo más seguro es que alguna vez te has sentido obligado a dar información privada, han pasado por alto tu opinión, te han quitado algo de forma tan sutil que no has sido capaz de reaccionar, has dejado tus deseos de lado por atender las necesidades de otros, has accedido a cosas que siempre habías renegado…en resumen, te han manipulado.

La manipulación puede definirse como el acto de hacer cambios o alteraciones en una persona o cosa interesadamente para conseguir un determinado fin.

Las personas manipuladoras estudian bien a su “víctima” antes de actuar, buscan sus puntos débiles y escogen a personas inocentes, crédulas, que se sientan culpables, gente a la que le cuesta decir no, o gente que huye o evita las confrontaciones.

El objetivo de la persona manipuladora es conseguir lo que quiere, sin importarle el engaño que va a llevar a cabo.

¿Cómo identificar a las personas manipuladoras?

Además de utilizar el engaño deliberadamente para conseguir su objetivo, las personas manipuladoras se pueden identificar fácilmente;

  • Se sienten poderosos; suelen mostrar una imagen de personas que consiguen todo lo que se propongan, y sobre todo que ellos lo hacen mejor que nada. Hacen creer que entienden de todo y por lo tanto creen que suelen llevar siempre la razón.
  • Tienen una doble vida; suelen ser personas que muestran una cara que poco tiene que ver con la real. Dan una imagen de gente segura, autosuficiente, amables, simpáticos…pero si indagamos un poco en su vida, en su pasado podemos ver como no todo es tan bonito como intentan mostrar, sino que detrás de esa fachada hay muchas mentiras.
  • Son envidiosos; el éxito de los demás no les gusta y les hace sentir rabia e ira. No son capaces de conseguir por sí mismos lo que quieres, por eso engañan a los demás, sobre todo a los que tienen lo que ellos buscan.
  • Llevan cargas pesadas; como para ellos la apariencia es fundamental si consideran que les has descubierto o que desconfías intentaran ampliar el engaño hasta que accedas a lo que ellos quieren. Para conseguirlo no tendrán ningún problema en seguir inventando historias, exagerándolas, o lo que sea necesario.
  • No son productivos; No son capaces de conseguir por sí mismo las cosas, por lo que recurren a la manipulación, que es el camino fácil.

Las personas manipuladoras quieren tener cierto control sobre la vida de los demás, para ello primero empezarán utilizando sus armas de seducción, hasta lograr tenerte en sus manos. Intentarán mostrar una imagen de gente buena, protectora, que te lo va a dar todo sin pedir nada a cambio. Pero la realidad es muy diferente, claro que te va a pedir algo a cambio, actúan por interés.

En numerosas ocasiones utilizan la crítica y la culpa para que sigas haciendo lo que ellos quieren

¿Cómo podemos librarnos de la gente manipuladora?

Lo ideal es alejarnos de toda la gente que intenta manipularnos, para ello debemos aprender a identificarlos. Si al leer el principio del blog se te han venido a la cabeza diversos ejemplos sobre situaciones en las que no estás actuando tal y como lo harías, como tu conciencia te dicta, es que estás siendo manipulado, o te han manipulado en algún momento.

Si has identificado esas situaciones en las que te están manipulando lo que tienes que hacer es alejarte de esas personas, para ello te dejamos algunos consejos;

  • Conócete, lo que te gusta y lo que no
  • Aprende a escucharte
  • No te aísles
  • Intenta controlar la ira, ya que las personas manipuladoras van a intentar que pierdas los papeles
  • No confíes en cualquier persona
  • No tienes por qué contar cosas personales si no estás completamente seguro de querer hacerlo
  • Aprende a decir “no”
  • Evalúa tus relaciones sociales
  • Libérate de sentimientos como la culpa, la vergüenza, el rencor…
  • Aprender a distinguir qué nos hace bien y qué no
  • No justifiques el engaño

A lo largo de nuestra vida nos encontraremos a un montón de personas que intenten manipularnos, pero eso no quiere decir que no podamos confiar en la gente, ni contarles nuestros miedos o deseos. Sino que tenemos que tener más cuidado en quién depositamos nuestra confianza, y sobre todo tener claro quién somos, qué queremos y qué estamos dispuestos a hacer.

Seguro que a todos se nos viene a la cabeza algún momento en el que nos hemos sentido marionetas manejadas por otras personas, pero no tenemos que olvidar que nosotros somos nuestros propios dueños y que nadie tiene que manejarnos, nunca.

Claudia Huelves Pérez

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