CONTROL DE ESFÍNTERES I: ¿CUANDO ESTÁ PREPARADO?

 

Control de esfínteresEs uno de los aprendizajes más importantes en los tres primeros años. El control es un logro, una conquista que debe realizar el propio niño aunque los padres sois fundamentales en este aprendizaje y por ello, es importante  saber cuál es el momento adecuado para iniciarlo.

Tenemos que tener en cuenta que en la adquisición de este control intervienen varios procesos:

  • Es necesario que se produzca una maduración a nivel fisiológico. Los músculos más importantes que intervienen en el proceso son los esfínteres, normalmente la capacidad en el niño para poder controlar voluntariamente estos músculos sucede entre los 24 y los 30 meses como promedio. Debemos saber que las diferencias en esto entre los niños puede ser muy grande.
  • Es necesario que exista un control cortical para que se pueda aprender el necesitar orinar, es decir, para pasar de una función refleja a un control voluntario.
  • Debe existir un proceso de enseñanza supervisado, que ayude al niño a discriminar y distinguir las sensaciones que le indican que necesita hacer pis y entender cuál es el momento y el lugar adecuado para hacerlo.

El control de esfínteres suele ser para los niños y los padres un periodo de cierta tensión, esta tensión se agudiza para los padres cuando el niño tarda en lograrlo y para el niño cuando tiene que soportar exigencias y reproches cuando no responde a las expectativas de los padres. Esta capacidad se adquiere entre los 2 y 3 años, si con 5 años no ha aprendido a controlarlos, conviene buscar ayuda profesional. Se trata de un proceso gradual que empieza por el control durante el día y posteriormente durante la noche. A los 4, la mayoría de los niños habrán aprendido a controlarlos. Aun así, puede aparecer algún accidente.

Hay algunas manifestaciones de los niños que nos indican que ya tiene la madurez necesaria para lograrlo:

  • Cuando el niño comienza a permanecer seco en el día, durante dos o tres horas seguidas.
  • Cuando notamos que el niño hace una pausa breve durante el juego para hacer pis. Esto revela que conoce las sensaciones de su cuerpo que posteriormente le indicarán que es hora de hacer pis.
  • El niño imita muchas conductas adultas, como cepillarse los dientes o usar un tenedor. Está aprendiendo a vestirse y desvestirse y trata de hacer cosas sin ayuda.
  • Debe ser capaz de permanecer sentado al menos 2 o 3 minutos mientras le hablan o leen.
  • Que sea capaz de prestar atención mientras le contamos un cuento cortito.
  • Que distinga las partes de su cuerpo.
  • Comprender y seguir ciertas normas sencillas como “siéntate”, “tócate la nariz”…
  • Empezar a comprender la ubicación espacio-tiempo, dentro-fuera.
  • Tener equilibrio suficiente para poder sentarse y levantarse solo del orinal.
  • Que el niño sea capaz de expresar verbalmente o con gestos su deseo de hacer pis, o que busque al adulto si se siente manchado.
  • Se siente incómodo con pañales, intenta quitárselos o prefiere estar sin ellos.

A medida que el desarrollo físico del niño lo permita, y con la ayuda de los padres, el niño empezará a controlar las esfínteres (pis o caca) hasta lograr que su acto reflejo se convierta en una acción voluntaria. Resulta de vital importancia que los padres tengáis presentes que para conseguir el control de esfínteres el niño, debe estar preparado, el hecho de adelantarle el aprendizaje o dejar pasar el momento óptimo para hacerlo traerá dificultades.

Laura Plaza Sacarrera

 

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *