DESEO SEXUAL HIPOACTIVO

power-point-de-psicologia-sexual-terminadio-minervaridao-15-638El deseo sexual hipoactivo es un estado reiterado y persistente de falta de deseo, fantasías, o interés por realizar cualquier tipo de actividad sexual.

Para poder hablar de deseo sexual hipoactivo deben cumplirse una serie de criterios, por lo que hay que diferenciar el hecho de durante un tiempo determinado tener menos interés por el sexo a que esto se convierta en algo continuo.

Cuando hablamos de deseo sexual bajo o hipoactivo nos referimos a la disminución o ausencia de fantasías, de actividad sexual y de interés por realizar cualquier tipo de conducta sexual. La ausencia o disminución de este interés provoca malestar acusado en la persona y en su relación de pareja.

 

Las causas del deseo sexual hipoactivo pueden ser muy diversas;

  • Problemas en la relación de pareja
  • Desajustes hormonales
  • Problemas psicológicos (estrés, depresión, duelo…)
  • Baja autoestima o insatisfacción corporal
  • Problemas de alcohol, drogas…
  • Consumo de fármacos (algunos diminuyen la líbido)
  • Conceptos erróneos sobre la sexualidad
  • Educación restrictiva sobre las relaciones sexuales
  • La calidad de las relaciones sexuales
  • Miedo a la pérdida de control, al dolor físico…

Hasta hace relativamente poco tiempo, la sociedad no permitía o veía bien que las mujeres también tuviesen deseo sexual, que fuesen ellas las que buscasen mantener relaciones por el simple hecho de obtener placer, no solo para reproducirse.

Los prejuicios que han existido hasta ahora, y que todavía no se han extinguido del todo, imponían una serie de normas de conducta a la mujer. No estaba bien visto que se masturbasen ni que experimentasen con su sexualidad. Para los hombres siempre ha sido más fácil, se les ha concedido el derecho a tener deseo sexual, a practicar sexo por placer, a consumir pornografía…sin que nadie opinase al respecto.

Por suerte la educación restrictiva hacia las mujeres está cambiando y se está luchando para que tengan los mismo derechos que el hombre. Por ejemplo en el tema de la pornografía también se están viendo avances, antes pornografía para las mujeres era muy difícil encontrar, ya que solo se fabricaba para los hombres. Ahora es muy fácil encontrar literatura erótica, para las mujeres.

De todos es sabido que los hombres y las mujeres somos diferentes, y en lo referente al deseo y a la sexualidad también. La literatura erótica y las fantasías funcionan mucho mejor en las mujeres que las imágenes o videos, que por el contrario, tienen mayor efecto en los hombres.

Lo fundamental para aumentar el deseo sexual es conocerse a uno mismo, saber lo que te gusta y lo que no. Para ello no es necesario tener pareja, nosotros mismos somos los dueños de nuestra sexualidad y los que más nos tenemos que conocer en este campo.

Para empezar tenemos que aceptar nuestro cuerpo, quizá no cumple ciertos criterios de belleza impuestos por la sociedad, pero es nuestro y nos va a acompañar durante toda nuestra vida, así que debemos de empezar a querernos y aceptarnos. La mayoría de las veces somos nosotras mismas las que más nos criticamos. Un buen ejercicio es ponernos delante del espejo y mirarnos de arriba abajo. Después de observarnos durante un rato empezaríamos a criticarnos pero en vez de hacer eso vamos a pensar que la que tenemos delante es una buena amiga, alguien a quien apreciamos mucho… ¿qué le diríamos? Seguro que no seríamos tan crueles como lo somos con nosotras mismas. Buscaríamos sus puntos fuertes, con los que ella se sienta más cómoda y los resaltaríamos, pues eso mismo tenemos que hacer con nosotras.

Una vez que hemos aceptado nuestro cuerpo tenemos que experimentar, qué es lo que nos gusta y lo que no. Para ello solo necesitamos nuestra imaginación, dejarnos llevar. Esto lo podemos hacer solos o en pareja, ir descubriendo qué nos gusta, cómo nos gusta que nos acaricien, qué zonas…

La comunicación es fundamental, muchas veces se ve disminuido nuestro deseo porque no disfrutamos de la relación sexual, porque siempre es igual, nuestra pareja hace cosas que no nos provocan placer… Esto tiene que acabarse, si algo no nos gusta debemos decirlo, ellos no son adivinos. No hay nada de malo en hablar de sexo en expresar qué te gusta, de qué manera, presión, ritmo…

Las fantasías sexuales son muy útiles para fomentar el deseo, pero no debemos fantasear con lo que ya tenemos o con algo que normalmente hacemos, sino con algo diferente. En este punto la imaginación es nuestra mejor amiga, en las fantasías no hay normas, no hay nada prohibido, no hay prejuicios…

Os propongo que elijamos un día y nos lo dediquemos a nosotras, que nos demos algunos caprichos que nos provoquen placer, que desde por la mañana intentemos mantener el deseo. Que nos compremos esa camiseta que tanto nos gusta, que nos comamos ese trozo de tarta de chocolate que todos los días nos obligamos a evitar, y que al llegar a casa busquemos un rato para nosotras, para mimarnos y dejarnos llevar por nuestras fantasías, tanto si estamos solas o acompañadas por nuestra pareja, lo importante es disfrutar y olvidarnos aunque sea solo durante un rato, del resto del mundo.

Claudia Huelves Pérez

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