LA AUTOESTIMA II

Autoestima-te-e1457568396623Hace unos meses hablamos sobre la autoestima, fue de forma general, dando información sobre qué es, cómo se forma y algunos conceptos clave.
Como la autoestima es un término tan amplio y a la vez tan importante, con una sola entrada de blog no podemos tratar todos los puntos esenciales sobre ésta.
Si recordamos la primera entrada de blog sobre la autoestima, podemos clasificarla como una primera toma de contacto, en la que se mostraba la información básica. Para refrescar un poco la memoria, nos referimos a la autoestima como el resultado de la opinión que tiene una persona sobre sí mismo, de su apariencia física, de sus aptitudes, de sus éxitos profesionales y personales y de la calidad de sus relaciones afectivas. El éxito en alguno de estos ámbitos no garantiza una buena o alta autoestima, sino que tiene que haber un equilibrio entre ellos.
En este segundo bloque sobre la autoestima, vamos a adentrarnos un poco más en el misterioso mundo que la conforma. Como acabamos de decir, la autoestima está formada por el éxito en las diferentes áreas o ámbitos de nuestra vida, pero también podemos definirla como la suma de:
La confianza en uno mismo; se da en el interior de la persona, que suele hacer una especie de predicción sobre los recursos necesarios que necesita y tiene para poder hacer frente a una situación concreta.
La autoconfirmación: podemos definirla como la capacidad de mostrarse a los demás y buscar su lugar con firmeza y asertividad. No aceptar peticiones o propuestas que vayan en contra de sus principios o creencias principales, en resumen, ser fiel a uno mismo, independientemente de las opiniones de los demás. Hay que destacar, al igual que se habló en la entrada de blog sobre la asertividad, que hay que ser fiel a uno mismo respetando siempre a los demás, nunca pasando por encima de ellos, porque entonces ya no estaríamos refiriéndonos a asertividad ni autoconfirmación.
La imagen de sí mismo: es la percepción que tiene la persona sobre sí misma. Por ejemplo, podríamos referirnos a la imagen de sí mismo a la suma de la percepción que tiene la persona al mirarse al espejo y a la definición que hace sobre sí mismo en cuando a su personalidad.
El yo ideal: aquí ya no nos referimos a cualidades que pueda tener la persona, sino a cómo le gustaría ser. Aquí hacemos hincapié en qué cosas le gustaría cambiar al sujeto para llegar a convertirse en esa imagen ideal o perfecta que tiene en su cabeza. Por ejemplo el yo ideal para alguien puede ser conseguir ser más extrovertida con la gente, poder relacionarse de forma más tranquila y así poder ampliar su círculo de amistades.
Hasta ahora hemos visto qué es la autoestima, una serie de conceptos esenciales que la componen y las diferentes áreas en las que se ve reflejada y se retroalimenta. Ahora vamos a ver cómo se construye la autoestima.
El concepto que tenemos de nosotros mismos comienza con los mensajes que nos manda nuestro entorno más cercano, familia, amigos, profesores… A medida que vamos creciendo además de las opiniones de nuestro entorno, nos influyen las diferentes experiencias que hemos vivido (éxitos y fracasos). Si a un niño, el porcentaje de mensajes negativos que le llega de su entorno es superior al de positivos, es más probable que padezca algún problema de autoestima. Que se crea incapaz de hacer ciertas tareas, que se defina a sí mismo como torpe, o tonto. Si por el contrario, un niño recibe el apoyo de sus familiares y amigos, aunque haya tenido alguna experiencia de fracaso en su vida, se repondrá y la superará de forma más rápida, ya que en su cabeza tendrá la idea de ser capaz de lograrlo y se sentirá arropado por los demás.
A medida que vamos creciendo, la autoestima va sufriendo ciertos cambios, en función de las situaciones a las que nos enfrentamos y la forma en la que las resolvemos. El hecho de contar con una baja autoestima de niños no significa que de adultos tenga por qué ser igual. Nosotros mismos somos capaces de aumentar o disminuir nuestra autoestima con los mensajes que nos mandamos.
Os propongo un pequeño y rápido ejercicio para aumentar de forma rápida nuestra autoestima; vamos a hacer una lista con 5 cosas que hayamos conseguido en nuestra vida de las que nos sintamos orgullosos y 5 cualidades que tenemos. Esta hoja debemos colocarla en un sitio visible de nuestra casa, para recordarnos a diario lo que hemos conseguido y las cosas buenas que tenemos.
Valemos mucho más de lo que pensamos, tenemos virtudes y defectos, pero no tenemos que dejar que esos defectillos hagan sombra a la cantidad de cualidades positivas que tenemos.
Vamos a querernos un poquito más, al fin y al cabo somos con la única persona con la que vamos a estar toda nuestra vida.
Claudia Huelves Pérez

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