LA LLEGADA DE UN NUEVO HERMANITO I

La llegada de un nuevo hermanito I
La llegada de un hermanito o de una hermanita es un acontecimiento que trae consigo mucha alegría pero también muchos cambios. La vida familiar se trastorna por completo, empieza a regularse en función de las necesidades del recién llegado y es habitual que sea precisamente el hijo mayor el que se resienta en mayor medida de esta novedad.
Es normal que el hermano mayor experimente algunos celos, puesto que a partir de ahora tendrá que compartir el tiempo, el afecto y la dedicación de todos los que le rodean, y lo más importante, de sus padres. Su aceptación va a depender de la forma en cómo se maneje el anuncio del embarazo y la presentación después del nacimiento.
Si preparas a tu hijo para la llegada del recién nacido, le ayudarás a aliviar sus temores y será mucho más fácil que todos compartan la alegría del nacimiento.
El niño debe sentirse querido y mimado igual que siempre y para ello los padres deben estar muy pendientes de él y dejarle involucrarse en las cosas que tengan que ver con la llegada del nuevo hermano. De este modo lo vivirá como algo que también es de él y no sólo de los mayores.
Resulta fundamental transmitir al niño qué es lo que gana con la llegada de su hermanito: Podrá jugar con otra persona, podrá hacer cosas solo que antes no se le permitían, ahora por la falta de tiempo le responsabilizarán de cosas de mayor…
La llegada de un nuevo hermanito puede producir importantes cambios conductuales en el hermano mayor, incluso hasta producir regresión (volver a pedir el biberón, hacer pis en la cama…). Además, pueden mostrarse tristes e irritables y aprovechar los momentos en que no son observados para agredir físicamente a su hermanito.
Este problema, normalmente desaparece en poco tiempo, ya que el niño quiere volver a ser grande nuevamente para disfrutar de las ventajas de ser mayor, siempre y cuando ambos padres estén conscientes de que él también tiene necesidades de amor y caricias.
Cuanto más pequeño sea el niño, más notará la llegada del nuevo hermanito, más difícil le resultará superarlo, menos herramientas posee para manejar la nueva situación y adaptarse a ella.
En definitiva, resulta de vital importancia que los padres atiendan a la forma de anunciar la llegada del hermanito durante el embarazo, a la forma de integrarlo y a la forma de presentárselo después del nacimiento, procurando que la incorporación del nuevo miembro de la familia no cause grandes cambios en la dinámica familiar.
Laura Plaza Sacarrera

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *