LA TIMIDEZ

timidez_1¿Te cuesta mucho relacionarte con los demás? ¿Tienes problemas para expresar tus sentimientos u opiniones? ¿Sueles evitar las relaciones sociales? Si has contestado que sí eso quiere decir que eres una persona tímida y das mucha importancia a lo que piensan los demás.

Ser una persona tímida no es malo, el problema surge cuando esa timidez nos impide hacer ciertas cosas, nos limita en nuestro día a día.

Es necesario diferenciar entre ser una persona tímida y ser una persona introvertida. Las personas introvertidas suelen preferir actividades individuales, no suelen tener problemas en pasar tiempo a solas, incluso lo buscan. Pero si tienen que pasar tiempo con los demás o participar en actividades sociales no tienen ningún inconveniente. En cambio las personas tímidas sí que quieren pasar más tiempo con los demás y formar parte de esas reuniones sociales, pero tienen miedo al rechazo, a que les juzguen y esto hace que eviten el contacto lo cual les lleva a tener sentimientos de frustración y ansiedad.

La timidez lo que esconde es una gran inseguridad, una autoestima baja, miedo al rechazo… ¿Cómo podemos vencer esto? Primero hay que intentar averiguar por qué ha surgido esta timidez, si desde pequeño se ha sido así o a raíz de alguna experiencia se acentuó. Nuestro entorno, lo que hemos vivido, nuestros modelos a seguir, lo que nos han enseñado…es lo que somos a día de hoy.

Una vez que hemos identificado la causa de nuestra timidez debemos centrarnos en los factores que desencadenan la timidez, qué es lo que nos provoca ese miedo. Puede que se trate de momentos en los que estamos rodeados de personas que no conocemos cuando sentimos mayor ansiedad, o por el contrario cuando estamos junto a personas conocidas.

Uno de los mayores errores que se cometen es pedir a alguien que no sea de una determinada manera. Por ejemplo en este caso, el hecho de decir a alguien que no sea tímido, lo que va a hacer es acentuar más esa timidez. Cuanto más recuerdas o pides a alguien que no sea así o no haga tal cosa, lo que ocurre es que se produce el efecto contrario.

Un recurso muy útil es hacer una lista con las situaciones sociales que más ansiedad provocan, debido a la timidez. Una vez que tenemos hecha la lista la ordenamos de mayor a menor nivel de ansiedad. Seleccionamos la situación que menos miedo, ansiedad, nos provoque y nos vamos a imaginar las distintas posibilidades que pueden surgir y cómo reaccionar ante ellas. Si con anterioridad hemos pensado en cómo será enfrentarnos a esa situación, cómo podemos actuar…será más fácil llevarlo a cabo.

Además de empezar por la situación que menos timidez nos provoque, es muy recomendable que nos enfoquemos en lo que queremos conseguir y que nos visualicemos consiguiéndolo. Si dejamos que la timidez se apodere de nosotros nos impedirá dar todo nuestro potencial, en cambio si nos visualizamos consiguiéndolo hará que nuestra confianza aumente.

Las comparaciones son odiosas, y en este caso no iba a ser diferente, el hecho de compararnos con los demás continuamente provoca malestar. Cada persona es única, con sus virtudes y sus defectos. Hay que intentar dejar a un lado las comparaciones y centrarnos en las virtudes que tenemos, repetírnoslas hasta que nos quede claro que tenemos muchas cosas buenas que ofrecer.

Claudia Huelves Pérez

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