LA VIRTUD DEL TIEMPO

La virtud del tiempoA lo largo de estas fiestas hemos compartido multitud de mensajes, imágenes y videos en los que nos recordábamos el aprecio que nos tenemos o lo mucho que nos echamos de menos. La gran mayoría me ha sacado una sonrisa pero, uno de ellos me conmovió especialmente. Hoy quiero compartir con vosotros el mensaje que me trasmitió un vídeo que compartió conmigo una persona muy importante en mi vida, un mensaje sobre el que, a día de hoy, sigo pensando.
El video relataba un estudio muy particular sobre los regalos de Navidad, realizaban preguntas a muy diferentes personas, en primer lugar les preguntaban por las personas más importantes en su vida con las que iban a compartir las navidades y, a continuación, les preguntaban por los regalos que les habían comprado por Navidad, muchos lo tenían claro pero aún no lo habían comprado y otros ya tenían todo preparado. La siguiente pregunta que les hacían era: Si te tocara la lotería ¿Qué le regalarías a tus seres queridos? Curiosamente aquí surgían las ideas con gran fluidez, a todos se les ocurría algo ostentoso, lujoso y solemne para sus seres queridos, podía parecer que con dinero es mucho más fácil regalar justo lo que necesitan. Para terminar, les preguntaron: si estás fueran sus últimas navidades, entonces, ¿Qué le regalarías?. Ante esta pregunta la mayoría se quedaba impactado, la pregunta sorprendía y entristecía, pero poco a poco iban saliendo las respuestas y había un regalo común para casi todos…SU TIEMPO.
Resulta curioso, si nos paramos a pensarlo, probablemente muchos diríamos lo mismo, sorprendentemente nuestro mayor regalo para una persona que vamos a perder es todo nuestro tiempo, somos capaces de otorgar al tiempo el mayor valor de todos, tanto que sería lo último que entregaríamos a un ser querido, como quién entrega su mayor tesoro. Y es así, hoy en día nuestro tiempo puede considerarse nuestro gran tesoro, es escaso y somos muy meticulosos a la hora de invertirlo, el ritmo de vida no nos permite derrocharlo y cada vez somos más recelosos en quién y con qué ocuparlo.
Hoy os invito a hacer un repaso de vuestro tiempo, a lo largo de los días. ¿Empleas el tiempo en lo que realmente quieres? La inversión de tu tiempo ¿La gestionas según tus prioridades o te dejas llevar por el ritmo del día a día? Si tuvieras tiempo de sobra ¿Qué harías con él? Y por último respóndete, ¿realmente no tienes tiempo para hacer algunas de esas cosas?
Vamos a liberarnos de los compromisos de regalos materiales, a intentar no otorgar valor a aquello que, al final, no lo tiene tanto; y no esperar al último momento para dar lo mejor que tenemos. Seguramente no haya nada más extraordinario que podamos regalar que nuestro tiempo, no esperemos a que alguien falte, a perder un amigo, a dejar caer en el olvido una bonita relación, a que nos amargue el pensamiento el tiempo que podíamos haberles dedicado y no lo hicimos, no tenemos que esperar al último momento para entregar mil momentos más, podemos hacerlo hoy, podemos hacerlo ahora, podemos hacerlo ya.
Como dijo Séneca “No es que tengamos poco tiempo, si no que perdemos mucho”
El tiempo marca nuestras vidas, porque es indefinido , porque mide, porque determina, porque el tiempo cura, el tiempo olvida, el tiempo es bueno a veces y otras malo, para el que espera es largo, para el que ríe es corto , porque que sea cuestión de tiempo no siempre gusta pero en buena compañía el tiempo es bonito, el tiempo está y deja de estar, porque se mueve, fluye, se deja llevar por los instantes, por los momentos, hay tiempo pasado y tiempo que está por venir, tiempo de calma y de tempestad, tiempo de bonanza y tiempo de escasez, pero todo es tiempo, tiempo que no permanece, que no se detiene, que continua, que pasa mientras vives y no regresa, no lo recuperas, no volverá.
Te invito a invertir bien tu tiempo, tu bien más preciado, gestionarlo como se merece, no dejes que se escape un momento sin haberlo disfrutado. Entrega tu tiempo y disfruta de él, compartir el tiempo es la mejor forma de aprovecharlo, no esperes a que te sobre porque puede que entonces te falte en quién dedicarlo. Si dejamos pasar el tiempo sin medirlo ni invertirlo, puede que lleguen esas últimas navidades sin esperarlas, el tiempo sigue pasando, no esperes a pasar los últimos momentos con un ser querido, es mejor simplemente pasar momentos.

Recuerda, disfruta el tiempo, cada instante, cada momento, disfruta del tiempo que esperas a que se caliente el café, del tiempo en la ducha mientras se empañan los cristales, del tiempo que esperas a que llegue un amigo, del tiempo que pasas riendo, del tiempo que tardas en cocinar para alguien que te importa, del tiempo que se esfuma cuando te diviertes, del tiempo que inviertes en hacer algo que te gusta, del tiempo que pasas en compañía. Disfruta, aprovecha el tiempo y, sobretodo, compártelo, no dejes de pasar tiempo con aquellos que quieres, aquel al que le darías tu tiempo si fueran sus últimos días, dáselo hoy, regala tu tiempo y disfruta del tiempo que te regalan.

No digo que sea fácil, digo que podemos intentarlo.
Laura Plaza Sacarrera

4 Comments

  1. Laura, es una maravillosa reflexión sobre la palabra “tiempo” que tanto tenemos en nuestra boca constantemente, quejándonos de la falta de él, pero no somos conscientes del que perdemos durante esas quejas…..me ha encantado tu texto, y me hacer pararme a valorarlo….GRACIAS

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    • Muchísimas gracias Charo, agradezco tus palabras y tu reflexión, me alegra saber que te ha gustado. Un abrazo

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  2. A mi también me enviaron ese vídeo y fue una revelación, siempre tenemos la respuesta dentro de nosotros mismos, pero nos tienen que poner en una situación extrema para darnos cuenta… Gracias por invitarnos a reflexionar una vez más. Te echábamos de menos 😉

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    • Muchas gracias. Me alegra tu reflexión. Un abrazo

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